Semana 8 al 14 de noviembre 2010
Corriendo: 7,23 + 20 Km Behobia – San Sebastian
Todo empezó hace casi 6 meses, que si nos apuntamos, que si no, al final nos apuntamos, con algún que otro susto, pero nos apuntamos los 4 Mosqueteros a la 46ª Behobia – San Sebastian, carrera mítica donde las haya. 20000 corredores, animación a tope y mucha gente en la calle esa es la fama que precede a esta carrera. Contamos con el apoyo de nuestra querida y sufrida Mylady a todos los niveles, logístico y documental.
Hemos quedado el sábado a las 10, pero como siempre surgen cuestiones imprevistas de última hora. Recogemos a D´Artagnan, que pacientemente espera en la puerta su residencia, a continuación Athos, y por último a Aramis. Salimos de la magna villa de Palencia, para dirigirnos a San Sebastian, a la cual, llegamos 3 horas más tarde y tras muchas risas. Nos sorprende el tiempo, sol radiante y 20º C, nadie lo esperábamos y eso que estamos en Noviembre. Tras una comida, en un restaurante no muy acertado, decidimos darnos un paseo por la playa de la Concha.
Hace un tiempo increíble, gente bañándose, tomando el sol, las terrazas repletas. A mi mente vuelven las imágenes de hace unos días, donde un mar totalmente enfurecido golpeaba fuertemente las playas de Donosti, inundando carreteras, locales, paseos, etc, viéndolo ahora, todo tranquilo como si no hubiera pasado nada, parece un sueño.
Se va el sol y el fresco nos hace dirigirnos al Kursaal, donde tenemos que recoger nuestros dorsales y dar un paseo por la Feria del Corredor. El edificio Cúbico contrasta con son las casas señoriales de estilo francés, realmente San Sebastian nos recuerda a todos un poco a París, Mylady y Athos son los que lo recalcan, y ciertamente lo tiene.
Nada más entrar en el Kursaal nos topamos con Chema Martínez, parece cercano y siempre sonriente. Nos buscamos en los listados, joer hay 24000 inscritos, uff. Nos ponemos a la cola y en 20 minutos y tras diversas comprobaciones tenemos el sobre con el dorsal y el chip en nuestras manos.
Damos una vuelta y para la Pensión, que nos apetece relajarnos un poco. Yo no me encuentro muy bien. Me duele la garganta, maldito resfriado es la segunda semana que me dura, el viernes he tenido que ir al médico y este me recetado antibióticos. A ver que tal mañana. Nada más llegar me he tumbado, tengo un tremendo cansancio encima, cierro un rato los ojos entre el calor y lo a gusto que estoy casi me duermo. Mylady no ha parado, se ha cambiado de ropa, y yo estoy preparando las cosas para mañana, zapatillas, ropa, geles, gps, etc.
Salimos a cenar, mejor dicho a tomar pinchos al casco antiguo. Todos los bares están hasta arriba, hace bueno y se nota, la gente se ha animado. Al final lo conseguimos, probamos los famosos pinchos de Donosti. Yo cada vez me encuentro peor, espero que no sea un mal presagio para mañana, tras un bocata decido irme a la pensión y todos nos vamos, estamos cansados. Al llegar me tomo un frenadol y no creo ni que haya tardado ni 10 minutos en quedarme dormido.
Suena el despertador, son las 8, he dormido profundamente, me molesta un poco la garganta, pero me encuentro bien, trato de levantarme sin hacer ruido, cuando oigo un cálido, “buenos días, que tal estas?” Bien, pero que haces despierta? Anda, sigue durmiendo. No tengo existo, esta más despierta que yo. Me lavo la cara, los dientes, el agua me despeja. Me voy vistiendo, Gps, mallas, camiseta térmica, camiseta, calcetines, zapatillas, reviso que no me falte nada, geles, Ipod, todo oka. Athos, Aramis y D´Artagnan están preparados. Me despido y salimos sin hacer ruido. El la calle de repente un flash, nos damos la vuelta y ahí esta Mylady con la cámara en la mano y saludando.
Buscamos un bar para desayunar, a los 5 minutos estamos tomando nuestro merecido café, con un bollo y zumo de naranja. Hay corredores por la calle y todos con un destino en común, la estación del Euskotren Amara, para coger el tren a Behobia.
Nos empezamos a dar cuenta la cantidad de gente que se esta desplazando en tren a Behobia, el tren esta hasta arriba. Los casi 50 min que tardamos en hacer el recorrido se nos hacen eternos. Ha empezado a llover, el cielo tiene un color gris oscuro que presagia lluvia, mucha lluvia. Nada más bajar del tren nos espera un bus que nos lleva a la zona de salida, pasamos la frontera a Francia y a los pocos minutos volvemos a estar en España. Vaya ambiente, suena música, hay una pantalla gigante que donde se ve en directo a corredores que están siendo entrevistados. Quedan 20 para nuestra salida y nos tenemos que dejar las mochilas con la ropa, nos cambiamos rápidamente, y según entregamos las bolsas, se cierra la posibilidad de entregarlo. Uff que suerte. D´Artagnan esta como un flan, nervioso, alterado. Aramis, Athos y yo realmente estamos tranquilos. Nos despedimos de él, ya tenemos que acudir a nuestra zona de salida.
11:00 sale el primer grupo, impresiona el ambiente que hay, todo el mundo anima, es como una fiesta gigante.
11:03 el segundo grupo entra en vallas, nos vamos acercando a nuestra salida.
11:06 tercer grupo entra en vallas, nos vamos acercando aun más a nuestra salida.
11:09 nuestro grupo entra en vallas, se nota la tensión, pero hay tranquilidad, nada de empujones, respeto al corredor que va por delante. Vemos una pantalla gigante que cuenta hacia atrás lo últimos 30 segundos. Aramis, Athos y yo, nos deseamos suerte.
La salida, ni un empujón, nada de nada, todos nos ponemos poco a poco en movimiento. Los primeros metros han sido lentos. Aramis, que hasta unos momentos estaba delante se ha quedado atrás. Athos y yo nos vamos a la acera, corremos en paralelo a la carrera, pero con menos gente. No voy bien, tengo la sensación de que me ahogo, trato de limpiar la nariz y la garganta, creo que lo voy a pasar mal. Vamos paralelo al Bidasoa, giramos a la izquierda para entrar en Irún, hay gente en la calle, muchísima gente, familias enteras con niños, animando, aplaudiendo.
La salida, ni un empujón, nada de nada, todos nos ponemos poco a poco en movimiento. Los primeros metros han sido lentos. Aramis, que hasta unos momentos estaba delante se ha quedado atrás. Athos y yo nos vamos a la acera, corremos en paralelo a la carrera, pero con menos gente. No voy bien, tengo la sensación de que me ahogo, trato de limpiar la nariz y la garganta, creo que lo voy a pasar mal. Vamos paralelo al Bidasoa, giramos a la izquierda para entrar en Irún, hay gente en la calle, muchísima gente, familias enteras con niños, animando, aplaudiendo.
Una ligera subida, no muy pronunciada, pero suficiente para hacerse notar, los 3 últimos kilómetros se me han pasado volando, bueno, si que los he notado porque sigo sin poder respirar bien, me cuesta llenar los pulmones. Salimos de Irún, subidas y bajadas constantes, empiezo a respirar, no se como, pero he conseguido quitarme en tapón que tenia en la garganta y la nariz, trato de recuperar mi frecuencia normal de respiración, recuperándome del déficit de oxigeno. Athos va marcando el ritmo, le tengo a unos 5 metros por delante, parece que no hace ningún esfuerzo. Empieza a llover, pero llover bien.
Ventas de Irún, empezamos a bajar, dentro de poco empieza la subida gorda al Gaintxurizketa, pro fin respiro bien, no se si es la humedad, la lluvia o el esfuerzo que me permiten respirar, pero respiro. Voy detrás de Gus, siempre por la derecha, evitando la gente, no hemos parado de adelantar, nosotros vamos a nuestro ritmo. Salimos del pueblo, pasamos por un túnel y iniciamos la subida al Gaintxurizketa, todo el mundo dice que es dura, ahora lo comprobaremos. Nos hemos ido a la izquierda, buscando estar cerca del muro de separación de la carretera, Athos delante, yo detrás, se que ambos subimos bien, paso a paso vamos adelantando, nos vamos abriendo camino. No miro hacia arriba, sino que trato de poner mi vista a unos pocos metros por delante. No se nos hace dura, creo que hemos ido por debajo de nuestras posibilidades, pero no nos confiemos ahora tocan los toboganes, subidas y bajadas constantes, un rompepiernas.
Acabamos de pasar el kilómetro 10, estamos en tiempo 46:34, no esta mal, pensando que hace un poco más de un año era eso lo tardaba en recorrer solo 10km, ahora lo hago en una de 20km. Bajamos al Puerto de Pasajes, curvas izquierda,derecha, de repente oigo ¡PIPO!, miro a la izquierda es Eneko y Sonia, respondo ¡ENEKO!, sonrisas y ánimos. Eneko y Sonia nos han dejado de piedra, se han venido a San Sebastian, con un día de lluvia como este. Increíble, no tengo palabras.
Los 3 siguientes kilómetros son totalmente llanos, ahora es cuando podemos salir un poco y recuperar tiempo. Hay gente, realmente con la que esta cayendo hay gente animando, con música. Realmente no hay palabras. Salimos de la zona del Puerto, ahora solo queda la subida a Miracruz. Athos y yo nos vamos a la derecha, buscando el hueco que deja la gente, no paramos de adelantar a gente. Athos inicia su juego de tira y afloja acelera y a los pocos metros baja de velocidad, jejeje siempre lo hace en subidas, si entras en ese juego te revienta en pocos metros.
Los dos vamos prácticamente juntos y a la misma velocidad, da gusto subir así, cuando la gente te anima, te empuja, da gusto. Hemos subido el km 17 a 4:42 que no esta nada mal, ahora la bajada, solo quedan 2 kilometros, empezamos a acelerar, aunque reservando un poco el último kilómetro. Athos se va la derecha, yo a la izquierda, vemos el Kursaal ahora toca apretar dientes y morder, solo un kilómetro, hace viento, mucho viento, me he hecho hueco por la izquierda, voy volando, oigo “Vamos Ángel”, es Mylady, no la he visto, pero la voz la he reconocido.
Athos, 1:30:21, Aramis 1:43:02 y D´Artagnan 1:46:07. Objetivo cumplido. Hemos disfrutado de una bonita carrera, el tiempo que nos ha hecho nos da igual.
Tras una ducha caliente, pero muy caliente, quedamos con Eneko y Sonia para comer, en el barrio antiguo de San Sebastian. Txakoli y una buen comida hacen el resto. Hemos disfrutado de un buen fin de semana, todos estamos contentos, pero D´Artagnan esta pletórico, no cabe en si.
Cuando nos inscribimos en la Behobia – San Sebastian leí:
Solo me queda decir que en la Behobia sientes emociones que seguramente no has experimentado en otras carreras. Las sientes desde que vas por la mañana en cualquiera de los trenes atestados de atletas, camino de la frontera, hasta que llegues a la meta en el Boulevard donostiarra entre dos murallas de un público que te cuesta imaginar. Todos las hemos sentido, os lo puedo asegurar.




ole...buena carrera..buenas sensaciones...buena gente animando en las calles.....
ResponderEliminarBuff! Gran carrera, enorme blog, fotos antológicas.
ResponderEliminar